


La duración. Peter Handke
2 de junio del 2025
La primera vez que me encontré con este concepto fue en un “poema” escrito por Peter Handke, de hecho su nombre es “POEMA A LA DURACIÓN” (L'éloge de la durée) , aunque realmente es un ensayo en extensión y estilo, en palabras de su autor, lo que intenta explicar solo puede ser explicado por la poesía, es algo que trasciende el significado.
Mi objetivo no es dar una respuesta breve a lo que Hanke tardó 45 páginas en describir, pero al menos sí despertarle la curiosidad para que ojalá busque un poco más sobre ella.
Las duraciones son espíritus que viven en ciertos momentos de nuestra existencia, que se repiten, a los que podemos ir, o al menos intentar revisitar juntando una serie de elementos, por lo general, esos momentos (esas duraciones) tienen una potencia que inunda nuestros sentidos, que hacen más vívida nuestra vida mientras ocurren, aunque es posible que pasen desapercibidos de forma consciente.
Daré tres ejemplos:
La noche al frente del mar.
Caminar tomado de la mano con tu pareja.
Leer una buena novela.
Aunque las duraciones de todos serán distintas, en estos 3 momentos creo que podemos encontrarnos.

Peter Handke - Nobel de literatura
La noche frente al mar, oscuridad profunda al frente, el rugido del mar arrulla, la arena diminuta fría, la luz azul del cielo, el viento.
Caminar tomado de la mano con tu pareja, sin rumbo, aferrado solo al otro, una cámara subjetiva por la que se van dibujando paisajes que van pasando, uno seguido del otro, un paseo por la mente mientras el cuerpo solo se limita a seguir paso tras paso.
Leyendo una novela abandonas quien eres y eres lo que lees, rendido entras sin darte cuenta a un mundo de letras que se levanta ante ti y eres un espectador más de los sucesos, de las hojas. Los sonidos cesan y las palabras empiezan a ser vívidas.
Hay algunos artistas que se han referido a estas duraciones desde sus obras: los haikus de Osho, siempre inspirados en la naturaleza, en momentos imperceptibles llenos de espíritu. Para caminar tomado de la mano alguna película romántica de Woody Allen, donde intenta evocar esos momentos cursis pero llenos de belleza, y en el caso de una buena novela, Proust es un autor que abraza lo invisible. Algunas obras de arte evocan espíritus, duraciones.
Desde que me encontré con este concepto siento que hay duraciones que duermen en las personas, en objetos, en lugares, en sonidos, en emociones, en palabras… encontrarme con ese concepto me hizo volver consciente algo que solo hasta en ese momento podía ser sentido por mi alma.
Les dejo abajo un link donde pueden descargar el poema de Handke para leer más al respecto. Aunque realmente lo que me alegraría es que alguna vez identificaran en un momento de su vida, en la cotidianidad invisible, una duración.